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Un proyecto a más largo plazo

En el proyecto de los huertos de plantas medicinales en PARAGUAY participan 3 grupos de lugareños de Santa María de Fe, San Patricio y Santa Rosa. No hace falta mucho para que puedan pasar de la economía comunitaria y no monetaria que tienen actualmente a una economía monetaria y solidaria. Contamos con vosotros para darles alas a sus proyectos.

Tal y como os anunciamos durante el encuentro de la Red Educativa de la Compañía de María de Nuestra Señora en Narbona, estuvimos en Paraguay con Marie Chantal Duvault para conocer mejor el proyecto de los huertos donde se cultivan las plantas medicinales.

 

Paraguay dispone de una tierra propicia para el cultivo de plantas medicinales. Su clima tropical y subtropical hace posible este tipo de cultivo, ya que es caluroso y húmedo durante gran parte del año, y se registran temperaturas de entre 12 y 35 ºC. Además, este país cuenta con una diversidad de plantas que es única (unas 700 especies aproximadamente).

 

                                       

 

En el proyecto, que está respaldado por la comunidad de las Hermanas de Santa María de Fe, participan 3 grupos de lugareños repartidos entre los pueblos de San María de Fe, San Patricio y Santa Rosa. Actualmente estos grupos funcionan de forma autónoma.

 Al principio del encuentro...  

 

El grupo de agricultores de Santa María de Fe, que está integrado por unas quince personas y entre los que hay muchos jóvenes, funciona muy bien y podría servir de ejemplo para los otros huertos. Además del trabajo en grupo que se lleva a cabo dos veces por semana, se celebran dos tipos de reuniones: los agricultores se encuentran una vez al mes para compartir el evangelio y también se reúnen una vez al mes para reflexionar sobre sus métodos de trabajo. De este modo, el desarrollo personal y el espiritual van a la par del progreso económico..

 

   .        herbario                                         los destilados

Su actividad no se limita a cultivar las plantas medicinales, sino que también elaboran los destilados y pomadas que después comercializan, vendiéndolos a personas de su entorno o en pequeños mercados. Por ahora no tienen acceso a ninguna red de distribución oficial.

  

Para que esta actividad comercial pueda aportar a cada miembro del grupo un complemento de ingresos, habría que desarrollar más la producción y, sobre todo, la comercialización de los productos, lo que implica obtener una autorización del Ministerio de Salud para ciertos productos. Hace algunos años se iniciaron los primeros trámites, pero no se les dio continuidad dado que los agricultores no disponían de los medios económicos que requería esta inversión. Y esto sin ni siquiera plantearse la posibilidad de comercializar los productos en el extranjero, en el marco del “comercio justo”, tan sólo con que únicamente se quiera comercializar en Paraguay, a través de las redes de farmacia o parafarmacia, esto implica, como mínimo, la creación de un laboratorio que cumpla normas de higiene bien definidas para la fabricación y el almacenamiento de los productos. 

 

La idea que hemos desarrollado con las hermanas consiste en coordinar los tres proyectos. Ya que no se trata de construir tres laboratorios que cumplan las normas de higiene exigidas. Únicamente habría un laboratorio para la destilación de las plantas, la elaboración de las pomadas y el almacenamiento de los productos acabados. Sin embargo, cada huerto tendría su espacio para secar las plantas que allí se cultivan. Para amortizar el coste de la construcción del laboratorio habría que desarrollar la producción, ya sea directamente en los huertos que existen en la actualidad o comprando plantas a otros agricultores, o incluso desarrollando nuevos huertos, por ejemplo, en Asunción.

 

 

Cuáles son las etapas de un desarrollo que pueda generar un complemento de ingresos real para las familias:

 

El desarrollo de la producción y su comercialización pasa por una serie de etapas:

 

  • El reconocimiento o autorización del Ministerio de Salud. La comunidad de agricultores, con la ayuda de las hermanas, se está ocupando de esto.

 

  • La construcción de un verdadero laboratorio que cumpla las normas de higiene para la fabricación y el almacenamiento de los productos. Para poder hacerlo es condición sine qua non contar con ayuda financiera.

 

Una vez superada esta primera etapa, que podría prolongarse durante 2 o 3 años, habrá que coordinarse para entrar en los circuitos de distribución.

 

La continuidad del proyecto depende también de la formación de los jóvenes, en dos vertientes:

  • Formación en la producción de productos de fitoterapia.
  • Formación relacionada con la gestión: producción, almacenamiento, comercialización, contabilidad, etc.

La ODNs podría concederles becas para financiar dicha formación.

 

 

Se trata de un proyecto muy bonito. La dimensión humana y espiritual ya está presente en todos los grupos. En realidad, no hace falta gran cosa para pasar de la actual economía comunitaria y no monetaria a una economía monetaria y solidaria. Sin embargo, todavía falta mucha financiación para que estos proyectos se hagan realidad y permitan a todos estos agricultores, que actualmente viven en una situación de gran miseria, obtener más ingresos.

 

Y somos nosotros, que contamos con los medios necesarios, los que deberíamos solidarizarnos económicamente con estos cristianos que tan implicados están en la evangelización para todos a través de un desarrollo sostenible.

 

 

Cuentan con vosotros para darles alas a sus proyectos.

 

                                                                                                                     Bernard y Sophie Charvet