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A las filipinas, de tambo a la universidad ...

“De Tambo a la Universidad” es un proyecto educativo destacado con 4 actividades complementarias que tienen una doble función, ya que se busca desarrollar el sentido de la responsabilidad tanto de los jóvenes becados, para apoyar y acompañar a los más pequeños que tienen dificultades de aprendizaje, como de los padres, para crear pequeños puestos de trabajo sostenibles. Es una forma de trabajar para construir la paz, a pesar de los ciclones y los tifones...

Tambo forma parte del barangay Macasanding, un barrio situado en la ciudad de Cagayán de Oro (Filipinas), y cuenta con una población de 2.518 habitantes repartidos en unas 500 familias.

El barrio está ubicado en una zona pobre, junto a un río cuyas crecidas provocan frecuentes inundaciones. Es además un enclave castigado por los tifones, el último de ellos en el año 2011.

El barrio era un campo de cocoteros al que llegaron algunas familias para ponerse al servicio de los propietarios pero, poco a poco, los padres y conocidos de dichas familias también instalaron sus viviendas sobre el terreno. Algunas de las familias han firmado un contrato de arrendamiento de las tierras, pero la mayoría no son propietarias ni arrendatarias; se podría decir que, a gran escala, Tambo es un territorio de “ocupas” que sigue teniendo hoy cierto carácter rural.

Un alto porcentaje de la población tiene un salario muy bajo por desarrollar un trabajo precario. Normalmente, este salario no llega al sueldo mínimo; se trata de trabajadores agrícolas, conductores de vehículos que se alquilan por día, obreros de la construcción, jornaleros, etc.

El 34% de los alumnos que piden una beca no dispone de agua corriente en su casa, y el 12% no tiene electricidad o la tiene de forma ilegal. Los cubos de basura se recogen una vez a la semana, y la mayoría de las familias queman la basura o la tiran al canal más próximo.

En muchas familias es la madre la que aporta el dinero al hogar, mientras que el padre espera a que le contraten por días.

En Tambo hay más de 400 niños que no van al colegio por una cuestión de falta de medios, que hace que muchos adultos se dediquen al juego y a beber, así como por la indiferencia de los padres por lo que se refiere a la educación y formación de sus hijos.

Hemos identificado ciertas oportunidades para que el proyecto consiga ejercer una influencia educativa y provocar así un cambio social. Para ello, La Compañía de María ha abierto un centro de atención en su establecimiento Niña María.

En la población de Tambo la convivencia se rige desde hace mucho tiempo por un fuerte sentido de comunidad.

Las mujeres son más activas que los hombres y forman parte de organizaciones, la mayoría de tipo religioso, que fomentan la proximidad y solidaridad entre sus habitantes.

Los niños y los jóvenes que reciben directamente las becas son: 21 alumnos de primaria (12 chicas y 9 chicos), 40 de secundaria (25 chicas y 15 chicos), 12 de la universidad (8 chicas y 4 chicos).

Este proyecto exige un compromiso por parte de los padres o de los beneficiarios de las becas. Los estudiantes de la universidad participan como tutores en las clases de apoyo para los más pequeños, que vienen a estudiar al centro porque las condiciones en sus casas son muy precarias. Y los universitarios, a su vez, reciben cursos de apoyo impartidos por los monitores, que son personas de la zona que han podido llegar a cursar estudios universitarios.

 

 

 

 

 

 

 

 

Los padres, al menos uno de los dos, deben participar en los módulos profesionales que se ofrecen cada año y que los capacitan para optar a puestos de trabajo. Este año, uno de los módulos es “Corte y confección” y se espera que, tras completarlo, los asistentes podrán confeccionar los uniformes para el próximo curso escolar, que empieza en junio. También es posible cursar un módulo de formación acelerado para obtener el diploma de profesor de primaria, y otro para el de profesor de secundaria. Los módulos son diferentes cada año. Gracias a ellos, muchas personas han obtenido un trabajo estable o han abierto pequeños comercios.

 

 

 

 

 

 

 

 

Paralelamente, existe una organización para los jóvenes que puede ser interesante para los que no tienen trabajo o no van a clase: “Lestonnac para un futuro mejor”.

Se hace un seguimiento permanente de los becados y sus familias. En verano se ofrece un campamento de vacaciones para los pequeños, que está organizado por los alumnos de la universidad, y también una Semana de la Mujer, que incluye formación, así como actividades recreativas.


Actividades

1. Escolarización regular: Concesión de becas
La familia solicita una beca presentando un documento en el que explica su situación económica, social y cultural. Los solicitantes indican el presupuesto que necesitan para el curso escolar o para cada semestre de la universidad y dicho prepuesto se negocia con el encargado del proyecto. Se formaliza un contrato entre el centro y los solicitantes.


2. Mejora del proceso de aprendizaje: Clases de refuerzo
El beneficiario de la beca y sus hermanos y hermanas acuden 4 veces por semana al centro para recibir clases de refuerzo impartidas por alumnos de los cursos superiores o por adultos voluntarios que han recibido una formación para tal fin y que están acompañados por alguien de más experiencia.


3. Creación de fondos económicos: Módulos de formación profesional con titulación
Los padres o tutores del beneficiario pueden recurrir a los módulos que organiza el centro con el objetivo de mejorar su nivel de vida y su educación. También se ofrecen módulos que pueden favorecer la creación de un fondo para el proyecto en el que participan los padres o tutores, para permitir que estos jóvenes estén capacitados para desempeñar un trabajo en el futuro o para gestionar un pequeño comercio.


4. Desarrollo de la motivación para la educación: Seminarios de formación
Se organizan seminarios de autoconocimiento, de formación en primeros auxilios para catástrofes naturales, de desarrollo sostenible y sobre la educación de los niños hoy en día.


Hay una pequeña biblioteca (que quedó devastada tras la tormenta tropical de 2011), y un ordenador a disposición de los estudiantes de la universidad. La persona que coordina las clases de refuerzo realiza el seguimiento del proceso educativo de los alumnos, para lo que está en permanente contacto con sus profesores.


Cualquier persona que viva en Tambo o en los alrededores del barangay Macasanding puede acceder al proyecto. Vamos constatando que, poco a poco, se producen progresos en una serie de aspectos como el mayor interés por la educación, la formación profesional, la participación en las comunidades de base y otras asociaciones, y que el trabajo se lleva a cabo con una atención por la limpieza y un esfuerzo por acondicionar el entorno.

Si consideramos los costes de desarrollo y de gestión del proyecto, nuestra esperanza es que, a largo plazo, la comunidad de beneficiarios sea capaz de mantenerlo. Las autoridades locales han concedido una exoneración de impuestos. La Universidad pública (Mindanao: Universidad de Ciencias y Tecnología) nos ha incluido en su sistema de becas, concediendo a nuestros becados ayudas académicas especiales.

Coste: 19.278 €, que se desglosan del siguiente modo: el centro es responsable de aportar 4.278 €, y se han solicitado 15.000 € a la ODNs