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Haití, una nueva presencia después del huracán - Noticia 2

Carta de un alumno haitiano de último curso de Primaria:

Escuela st Ignace de Loyola

Bédoue – Ounaminthe
HAÏTI

 

El 10 de octubre de 2017

Buenos días o buenas tardes,

Para mí es una gran alegría poder comunicarme contigo, que vives en Francia.

Hablemos un poco de Haití. Oh, Ayiti1  es realmente un país muy bonito bañado por el mar de las Antillas y tiene unas playas preciosas. Ayiti es cálido y tranquilo y aunque me dieran oro y diamantes, no lo abandonaría por nada. Tiene muchos árboles, de verdad, pero la gente tenía por costumbre cortarlos y, además, hay otro problema, a la gente le gusta tirar la basura al suelo, etc. A mí no me gusta y me encantaría que eso cambiase.

También te quiero contar cómo es el camino a la escuela. El camino a la escuela es muy duro porque pasa por grandes montañas y está lleno de hoyos y piedras. El canal que bordea el camino está mal construido. Hemos hecho todo lo posible para retirar las piedras, pero es imposible y cuando llueve el camino se llena de barro. Hasta tenemos que atravesar un río para llegar a la escuela. Todos los días llego tarde por culpa del camino, porque está impracticable y tengo que hacer 5 kilómetros; otros compañeros tienen que hacer hasta 9 kilómetros a pie.

Tengo un hermano y dos hermanas y mis padres son pobres y tienen dificultades para pagar la escuela y el uniforme. No tengo libros para poder seguir las clases. Y en la escuela no hay material escolar. Pero me encanta la escuela, y a mis compañeros también. A todos los niños nos encanta hablar con la directora, la Hermana Marie-Rose. Las clases empiezan a las siete con el rezo, luego va la ceremonia de la bandera en la que cantamos el himno nacional y “Foi et joie”. Terminamos la ceremonia rezando a San Ignacio. Para nosotros, las clases terminan a la una; para secundaria, a las tres.

Cuando vuelvo a casa de la escuela saludo a mis padres y hermanos, descanso un poco, bebo zumo de cereza  y como un poco cuando es posible. En la escuela nos dan un plato de arroz o de trigo para comer. Luego hago los deberes y antes de acostarme doy las gracias al Señor por todo lo que hace por nosotros y me persigno al meterme en la cama.

Ésas son mis noticias, pero esperamos las tuyas. Adiós, ha sido un placer hablar contigo.

Calito PIERRE

1: Haití en criollo